El transporte en Buenos Aires

El transporte público aquí implica gestionar la movilidad en una ciudad que tiene 3,5 millones de habitantes (CABA o Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y un Gran Buenos Aires (conocido como conurbano que comprende más de 15 millones de almas).

Hay que comprar la tarjeta SUBE que sirve para viajar usando tren, metro (Subte) y autobuses (colectivos).

El precio es barato a vista de un europeo que llega, no de cuando se trabaja aquí, obviamente. Yo siempre he dicho que todo es muy bonito cuando se es turista, pero cuando se vive en una ciudad se conocen sus grandezas y miserias.

Lo más alucinante para alguien que viene desde Bilbao es que los autobuses son muy viejos. Hay que verlo. Al conductor se le dice tras acercar la tarjeta a la canceladora, el destino al que se va. No se si esto se debe a que los pasajeros bajan por las 2 puertas cuando los autobuses van llenos de usuarios. Tal vez sea complicado hacer lo que parece mas lógico que es usar la tarjeta al subir y al bajar. De esta manera no hay que decir nada al colectivero y al usarla al bajar se aplica la tarifa correspondiente.

El metro sólo está disponible en BsAs. Y hasta allí se llega en otro medios.

Otra cosa a destacar es que se dispone de Combi y Remis. Las combis son minibuses-furgonetas que hacen una ruta fija y puedes subir a lo largo de las paradas de su itinerario y los Remis son una especie de taxis.

Los taxis digamos “normales” no van a todos los lugares. Algunos taxistas no van a ciertos destinos.

Bienvenida en Buenos Aires

Consola Aerolíneas Argentinas

¡Hola mundo!

Y nunca mejor dicho. Porque las fronteras son un poco absurdas. Alguien dijo desde Buenos Aires hace mas de 100 años que «El mundo es muy grande y cabemos todos».

Decidí cambiar de vida y desde Bilbao he aterrizado en Buenos Aires, así que contaré las anécdotas, consejos, chascarrillos y curiosidades de rigor de quien viaja de un lugar a otro y se encuentra con asuntos que le llaman la atención y a los que los locales no les supone asombro ninguno.

¡Bienvenidos a Buenos Aires!


Primer día en Buenos Aires

Aterricé en un vuelo de Aerolíneas Argentinas a las 4:10 del día 16 de noviembre de 2018. El vuelo AR1133 se realizó en un Airbus Industrie A340-300 con una huella por persona de CO2 de 1.13,14 kg. costó ida y vuelta 1.200 euros.
Llevé un equipaje estándar (no más de 23 kilos y desarrollo total de medidas no más de 158 cm. (alto+ancho+largo) y equipaje de mano de no más de 10 kg. y desarrollo de 115 cm.

En los aeropuertos se puede llegar y facturar 2 horas antes del vuelo, pero es mejor no apurar mucho. Lo normal es 3 horas. En vuelos calientes hay que estar 5 horas antes.

Lo divertido en el Aeropuerto Madrid Barajas Adolfo Suárez fue que tuve que pasar el control 3 veces porque salvo dinero no puedes dejarte nada en los bolsillos, las mujeres siguenteniendo que quitarse calzado si es alto.

Yo digo que si fuesen muy rigurosos no salía ni medio avión al día del aeropuerto.

El caso es que en vez de decirme que dejase en las bandejas absolutamente toda la electrónica que llevaba, fui depositando el ordenador, un disco duro y cables en las bandejas, pero me dijeron que tenía que volver a pasar. O sea que otra vez a vaciar los bolsillos porque “había una cosa rectangular rara en el equipaje”. Era un teclado inalámbrico de ordenador. Y luego unos cuantos cables más. Osea que estuve como 20 minutos en total entre ponte bien y estate quieto.

Por cierto, que a una persona le tocó el control aleatorio de sustancias peligrosos y/o psicotrópicas y/o estupefacientes. Ahí se le veía ridículamente con los brazos extendidos como Jesucristo mientras le impregnaban las manos con reactivas. Yo me acordé de Riverita y esbocé una sonrisa de medio lado.

Realmente el equipaje de mano puede ser más grande mientras no te pases del peso y la maleta de facturación puede pesar 23 kg + 1 kg. de cortesía. Cometí el error de dejar cosas en Madrid pensando que me pasaba de peso y podría haberlo llevado perfectamente. Y es que eso de que si te pasas por tanto te cobran tanto, no va por tramos. Si te pasas de peso te cobran 100/150 euros y punto.

En el vuelo comida y desayuno. No muy copiosa pero sí correcta. Bueno, la chica que estaba a mi lado se deglutió el 60% de lo ofrecido.

El avión iba lleno, aunque en ECI de España cuando compré el billete me dijo la mujer que me atendió que había unos cuantos asientos libres. En 6 días debieron comprar los billetes hasta llenar

Una de las cosas que me encontré primero tras pasar el control de migración y recoger intacto mi equipaje (retractado, por supuesto. porque te puedes quitar cosas, pero también meterlas) fue que en la Terminal 4 del aeropuerto de Ezeiza a eso de las 6 se celebraba una misa (supongo que cristiana, apostólica y romana) y se anunciaba por megafonía.

Como todo en lo que tenga que ver con aeropuertos, pues hay muchos intereses en cuanto a transporte. Por lo que parece y me cuentan sólo se puede salir del aeropuerto por carretera. Así que toca pagar peaje o agarrar (NO COGER – no se puede evitar la broma) un taxi o que te venga alguien a buscar.

Nota: lo de coger no es muy gracioso para los bonaerenses. A los españoles nos tienen fichadísimos y ya saben que coger no es coger, realmente.