La bolsa o la vida. Y acá en el banco no puede usarse el celular

El dicho de “La bolsa o la vida” se asocia a los ladrones. Pero nadie niega que los chorros no puedan llevar corbata.

De hecho, los que llevan corbata suelen ser los peores. Ya se sabe: la gente que tiene mucha plata es las más de las veces porque exigen mucho y pagan poco.

¿Y todo esto a qué viene? A que en los bancos en Argentina está prohibido usar el móvil dentro de sus instalaciones. Dicen que por motivos de seguridad.

Si lo sacas de tu bolsillo, aparecerá un señor o señora que te dice los Buenos Días y te indica que «acá dentro no se permite el uso del celular».

A mi me parece absurdo. Si yo observo y escucho que alguien tiene mucho dinero no tengo más que salir de la entidad inmediatamente tras esa persona. Y sin celular hago una seña a mis secuaces y misión cumplida.

Esto es como los aeropuertos. El miedo es un negocio. Arcos de seguridad, personal, armas, cámaras de vigilancia…

Así que si hubiese que registrar con detalle a los pasajeros no despegaría ni una Cesna al día.

Porque cierto es el chiste ese de que una vez que accedes a la zona de embarque puedes comprar cualquier objeto amenazante o contundente en las nunerosísimas tiendas del aeropuerto.

Técnica depurada para la toma segura de un colectivo para las noches de fin de semana

1. Cerciórese de que el colectivo que va a tomar pasa por la parada donde usted se sitúa.

2. Agudice la vista y compruebe que el número de colectivo es el que se encuentra 200 metros antes de llegar a la parada.

3. Salte sin temor a la calzada. Agite los brazos como si se tratara de una emergencia tratando que sus aspavientos y cucamonas son percibidos nítidamente por el colectivero.

4. Cuando estime que entre el colectivo y su cuerpo pueda haber contacto grave y/o mortal salte con su habitual y eficaz felina habilidad de la calzada a la acera.

5. Enhorabuena. El colectivo se detuvo. Suba a él por la puerta delantera e informe al colectivero de su destino.

6. Disfrute del viaje. Evite dormirse y buen regreso a su dulce hogar.

Más cosas diferentes de Argentina respecto a España. Llamar a una casa. O limpiar su suelo

Acá la seguridad es relativa. El otro día leí en el diario La Nación que se liberaron a 80 moto-chorros. La delincuencia es frecuente. No escandalosa. En fin. No se. A lo mejor es que hay gente pobre. Y no son pocos. Como decía aquel, si inviertes en educación, necesitarás menos policías.

El caso es que aquí es raro el portero automático que al recibir una llamada del timbre, quien en el domicilio se encuentra te abra la puerta. Lo que sucede es que al recibir la llamada del portero, el que se encuentra en su casa baja al portal a abrirte la puerta. Teniendo cuidado de que no pase nadie que no deba. Cosas de la inseguridad.

Otro asunto que no tiene que ver con el anterior puede relacionarse con la limpieza de un piso (o departamento como llaman acá) y la limpieza de las partes nobles del personal.

No es recuente encontar un baño sin bidé. Y el famoso invento español de la fregona pues aquí no se usa.

Un español le puso un palo a un caramelo e inventó lo que acá se llama chupetín. A un mocho de fieltro o tela otro español le puso un palo y las rodillas descansaron. Al invento se le llamó fregona.

Acá se usa una especie de rasqueta o rastrillo de goma. Se envuelve en un trapo y ¡a fregar!

Supongo que será cuestión de práctica. Habrá a quienes se les suelte el trapo una vez al año solamente jejeje. Veo una ventaja y una desventaja a este sistema llamado lampazo. No se si se denomina así a todo el invento o sólo al paño o trapo:

Ventaja: Al ser más plano puedes acceder a huecos y lugares más angostos que una fregona.

Desventaja: No veo la manera de ponerlo en práctica en lugares con obstáculos muy cercanos entre sí. La goma del rastrillo puede tener unos 40 cm. así que hay lugares donde maniobrar con ella no es fácil.

Pibeconsejo 02-01-2018

Ruta Endomondo 30-12-2018

Si te gusta andar en bici nunca des por hecho que la distancia que acostumbrabas a andar en otros lugares aquí será la misma en el mismo tiempo. Aquí el espacio-tiempo se comporta de otra manera.

Traducción: en una carretera en condiciones, con tráfico de coches normal (me refiero a la conducción correcta y estado del vehículo mínimo para circular entre otras cosas) el tiempo recorrido por kilómetro no va a ser el mismo NUNCA.

La prueba empírica del asunto la sufrí en mis propias carnes el 30 de diciembre de 2018 por la mañana.

Circular por arcenes de hierba sin asfaltar, llenos de barro, charcos o piedras. Firme con socavones como para darte 4 ó 5 sustos gordos, charcos si ha llovido con agua que te salpicará el cogote, etc.

Eso en cuanto a las circunstancias físicas del trazado. Aquí no cuentan que gente se cabree contigo por descansar en una gasolinera abandonada. Yo pienso que debía pensar el vejete que molestaba con mi bici en una zona de 500 metros cuadrados y espantaba a los posibles clientes que pudieran aparcar por ahí (cobro mediante, supongo).

Tampoco cuenta asistir un pinchazo ajeno. Total que pensar que 32 kilómetros de ida y otros 32 de vuelta te los harás en 2 horas y media es una fantasía de las mas locas que podrás tener en tu vida. Me dieron 3:25 horas de movimiento. Suma las incidencias y descanso de 10 minutos.

Como se dice aquí, cuando sales a la calle nunca sabes que te deparará el día. Puede que tengas que improvisar tus planes.

Puede no. No pocas veces tendrás que tener un plan B, C, D y practicar con el abecedario completo.

10 días en Buenos Aires. Qué me llamó la atención

Plaza de la Libertad (Lomas de Zamora
Plaza de la Libertad (Lomas de Zamora)

Cosas que me han llamado la atención (seguro que hay más pero no me acuerdo) en este momento en los 10 días que llevo por aquí:

Aclaro que la mayoría se refieren a Lomas de Zamora que se encuentra al sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Los gatos son muy mansos y se acercan a tí sin miedo.

No he visto gorriones y si un pájaro de color pardo claro

Las luces de emergencia de la policía siempre están activas día y noche mientras el coche patrulla circula, tanto si hay una emergencia o no.

Los autobuses o colectivos son propiedad particular. Incluso puede ser que una sola persona posea varios colectivos que trabajan en una o varias líneas. Por eso son tan diferentes y tienen un número que en cada colectivo tiene una tipografía, color y trazo totalmente diferente uno respecto a otro.

A lo mejor es por eso que son tan viejos. Alguna razón debía haber. El dueño del colectivo lo amortiza a base de bien.

Los bordillos y aceras están realmente castigados fuera de CABA. Hay irregularidades y las aceras se encuentran perfectas o en mal estado según los tramos.

Al menos en Lomas de Zamora, la basura se coloca en bolsas en unas cestas de rejilla metálica, que se apoyan sobre un soporte y no en contenedores.

En la tele dicen que recicles pero yo no he visto contenedores separados para papel, vidrio, envases, ropa, aceite, orgánico o restos.

El Banco Provincia (público) funciona realmente de una manera digamos, singular. Parece que las gestiones siempre llevan mas tiempo de la cuenta y no tienen cajeros donde se pueda ingresar dinero (con o sin sobre) directamente a otra cuenta. Es decir, has de hacer cola y que te atienda un bancario para que resuelva tu gestión.

Los semáforos están colocados metros más a allá de la línea de detención del tráfico rodado. Es decir, que los coches están detenidos en un lugar determinado, le sigue el paso de peatones y tras el paso de peatones esta situado el semáforo que regula el tráfico.

La preferencia de los semáforos es para el tráfico. Hay señalizaciones para el peatón, pero la gente cruza cuando a su izquierda y derecha no hay tráfico en movimiento.

Es fácil cruzar luna calle, pero en los cruces hay que tener cuidado. Al margen de que no es raro que algún coche apure demasiado. Todo imagino consecuencia del tráfico generado en una ciudad tan enorme.

Hablando de enormidades, muchas zonas del Gran Buenos Aires) son realmente como pueblos urbanos. Todas las cuadras rellenas de casas de una altura.

En las demás zonas no lo se, pero en Lomas de Zamora (y supongo que en otras zonas también, gozan de cierta independencia institucional respecto a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires – CABA). Pueden encontrarte que se están realizando obras de urbanismo de un día para otro y es un poco misterioso enterarse de su ejecución.

Abren la calle, una zanja o reasfaltan y la gente se queja (o no) y nadie sabe que se iba a hacer tal cosa en tal fecha. Al menos no lo sabe casi nadie.

Yo supongo que aparte de los que la ejecutan, dirigen y gestionan, estaría bien que se enteraran los ciudadanos de la zona afectada y pusieran avisos y carteles y no se encontraran una “obra-sorpresa”.

La cantidad de tipología social es inmensa. Con razón, obedece a la conocida iconoclasta, variada y diferente influencia social y arquitectónica desde hace más de un siglo.

Principalmente la influencia histórica es ítalo-española, pero hay judíos, alemanes, ingleses. Y además gente nativa de América de la época precolombina. Suma a ello razas negras, orientales y alguna otra que se me escapa y puede que aquí haya representantes de cualquier país del mundo caminando por la calle.

Cuando llegues aquí lo primero que te dirán es que tengas cuidado con tus pertenencias y que ni se te ocurra descuidarte con el móvil. Son muy conocidos los moto-chorros (moto-ladrones).

Si hablas con el móvil de manera distraída, puede que aparezca un tipo te quite el celular de las manos y vaya hacia su cómplice montado en una moto unos metros mas allá de tí con el fruto de su robo y como dicen aquí: ¡Chau! Te quedaste sin terminal.

Como en todas partes si vas haciendo el panoli pues pagarás las consecuencias.

Respecto a la variedad sociológica antes mencionada, lo mismo puedes encontrarte con alguien de aspecto digamos andino y al lado un heavy-gótico o un ortodoxo judío o alguien que viste por completo con ropa deportiva holgada o un ratón de biblioteca, funcionario o un religioso con sotana. Y nadie se extraña. Tal es la variedad y origen social por acá.

Para terminar me quedo con el espíritu acogedor que tiene el país y la ciudad. Eso es indiscutible, cotidiano y palpable. Por norma general si no te muestras enfadado o tienes un aspecto lamentable y preguntas cualquier cosa a alguien te responderán con respeto y de manera cálida y acogedora.

No es extraño que puedas entablar una conversación con cierta naturalidad. Y francamente, es cosa a estimar.

Ya lo dice el refrán: De bien nacidos es ser agradecidos.

Disculpas por si acaso a quienes visiten Buenos Aires

Campana de Escobar dispuesto a menear el bigote

Hace mucho tiempo me llamaron raro. Y otra persona corrigió a quien así me calificó diciendo “no es raro, es diferente”.

Pensar como todo el mundo sería muy aburrido. Y si así fuese probablemente nos abríamos extinguido. Es de quienes no se sujetan a las normas a quienes corresponde cambiar o hacer avanzar al mundo. Parafraseando al gran Raúl Minchinela con su cita de «Manténganse misteriosos» yo pseudo-parafraseo a otro grande para mi: Camarada Bakunin y digo:

Manténganse subversivos.

Personalmente no me gustan los mansos, apesebrados, los conformistas con mas tragaderas que Carpanta 0 PAsoDEFOllones (PADEFOs). Ese tipo de gente que acepta lo que les viene dado y transcurre su vida sin una nanopartícula de rebeldía.

¿A qué viene este soliloquio? A que he estado pensando sobre qué escribir en esta bitácora. Y creo que no voy a negarme a contar todo lo que se me ocurra. Creo que por mucho que cuente, no es lo mismo vivir o interpretar mi punto de vista sobre la realidad de Buenos Aires y que la civilización es compleja y por muchos “secretos” que cuente, quien aquí pise el suelo de esta gran urbe por primera vez se va sorprender de algunas cosas o de bastantes. Seguro.

Salvo que sea un trozo de piedra y tenga la misma sensibilidad que el bordillo de una acera.

Conclusión: seguiré contando por aquí lo que considere oportuno. Si les divierte, entretiene, divierte o aprenden algo pues me sentiré humildemente satisfecho.

Nota: El enlace a la bitácora Halón disparado relacionada con Camarada Bakunin no está disponible o no soy capaz de encontrarla viva. Disculpas sinceras desde aquí a su autor. 

El transporte en Buenos Aires

El transporte público aquí implica gestionar la movilidad en una ciudad que tiene 3,5 millones de habitantes (CABA o Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y un Gran Buenos Aires (conocido como conurbano que comprende más de 15 millones de almas).

Hay que comprar la tarjeta SUBE que sirve para viajar usando tren, metro (Subte) y autobuses (colectivos).

El precio es barato a vista de un europeo que llega, no de cuando se trabaja aquí, obviamente. Yo siempre he dicho que todo es muy bonito cuando se es turista, pero cuando se vive en una ciudad se conocen sus grandezas y miserias.

Lo más alucinante para alguien que viene desde Bilbao es que los autobuses son muy viejos. Hay que verlo. Al conductor se le dice tras acercar la tarjeta a la canceladora, el destino al que se va. No se si esto se debe a que los pasajeros bajan por las 2 puertas cuando los autobuses van llenos de usuarios. Tal vez sea complicado hacer lo que parece mas lógico que es usar la tarjeta al subir y al bajar. De esta manera no hay que decir nada al colectivero y al usarla al bajar se aplica la tarifa correspondiente.

El metro sólo está disponible en BsAs. Y hasta allí se llega en otro medios.

Otra cosa a destacar es que se dispone de Combi y Remis. Las combis son minibuses-furgonetas que hacen una ruta fija y puedes subir a lo largo de las paradas de su itinerario y los Remis son una especie de taxis.

Los taxis digamos “normales” no van a todos los lugares. Algunos taxistas no van a ciertos destinos.

Bienvenida en Buenos Aires

Consola Aerolíneas Argentinas

¡Hola mundo!

Y nunca mejor dicho. Porque las fronteras son un poco absurdas. Alguien dijo desde Buenos Aires hace mas de 100 años que «El mundo es muy grande y cabemos todos».

Decidí cambiar de vida y desde Bilbao he aterrizado en Buenos Aires, así que contaré las anécdotas, consejos, chascarrillos y curiosidades de rigor de quien viaja de un lugar a otro y se encuentra con asuntos que le llaman la atención y a los que los locales no les supone asombro ninguno.

¡Bienvenidos a Buenos Aires!


Primer día en Buenos Aires

Aterricé en un vuelo de Aerolíneas Argentinas a las 4:10 del día 16 de noviembre de 2018. El vuelo AR1133 se realizó en un Airbus Industrie A340-300 con una huella por persona de CO2 de 1.13,14 kg. costó ida y vuelta 1.200 euros.
Llevé un equipaje estándar (no más de 23 kilos y desarrollo total de medidas no más de 158 cm. (alto+ancho+largo) y equipaje de mano de no más de 10 kg. y desarrollo de 115 cm.

En los aeropuertos se puede llegar y facturar 2 horas antes del vuelo, pero es mejor no apurar mucho. Lo normal es 3 horas. En vuelos calientes hay que estar 5 horas antes.

Lo divertido en el Aeropuerto Madrid Barajas Adolfo Suárez fue que tuve que pasar el control 3 veces porque salvo dinero no puedes dejarte nada en los bolsillos, las mujeres siguenteniendo que quitarse calzado si es alto.

Yo digo que si fuesen muy rigurosos no salía ni medio avión al día del aeropuerto.

El caso es que en vez de decirme que dejase en las bandejas absolutamente toda la electrónica que llevaba, fui depositando el ordenador, un disco duro y cables en las bandejas, pero me dijeron que tenía que volver a pasar. O sea que otra vez a vaciar los bolsillos porque “había una cosa rectangular rara en el equipaje”. Era un teclado inalámbrico de ordenador. Y luego unos cuantos cables más. Osea que estuve como 20 minutos en total entre ponte bien y estate quieto.

Por cierto, que a una persona le tocó el control aleatorio de sustancias peligrosos y/o psicotrópicas y/o estupefacientes. Ahí se le veía ridículamente con los brazos extendidos como Jesucristo mientras le impregnaban las manos con reactivas. Yo me acordé de Riverita y esbocé una sonrisa de medio lado.

Realmente el equipaje de mano puede ser más grande mientras no te pases del peso y la maleta de facturación puede pesar 23 kg + 1 kg. de cortesía. Cometí el error de dejar cosas en Madrid pensando que me pasaba de peso y podría haberlo llevado perfectamente. Y es que eso de que si te pasas por tanto te cobran tanto, no va por tramos. Si te pasas de peso te cobran 100/150 euros y punto.

En el vuelo comida y desayuno. No muy copiosa pero sí correcta. Bueno, la chica que estaba a mi lado se deglutió el 60% de lo ofrecido.

El avión iba lleno, aunque en ECI de España cuando compré el billete me dijo la mujer que me atendió que había unos cuantos asientos libres. En 6 días debieron comprar los billetes hasta llenar

Una de las cosas que me encontré primero tras pasar el control de migración y recoger intacto mi equipaje (retractado, por supuesto. porque te puedes quitar cosas, pero también meterlas) fue que en la Terminal 4 del aeropuerto de Ezeiza a eso de las 6 se celebraba una misa (supongo que cristiana, apostólica y romana) y se anunciaba por megafonía.

Como todo en lo que tenga que ver con aeropuertos, pues hay muchos intereses en cuanto a transporte. Por lo que parece y me cuentan sólo se puede salir del aeropuerto por carretera. Así que toca pagar peaje o agarrar (NO COGER – no se puede evitar la broma) un taxi o que te venga alguien a buscar.

Nota: lo de coger no es muy gracioso para los bonaerenses. A los españoles nos tienen fichadísimos y ya saben que coger no es coger, realmente.